El Libertad paraguayo igualó sin goles con el Wanderers uruguayo y clasificó a la segunda fase de la Copa Sudamericana, en la que chocará con el Mineros, único representante que queda a Venezuela.
Libertad sacó provecho del partido de ida, hace una semana, en el que ganó por 1-2 al conjunto uruguayo, que buscó en reiteradas ocasiones pero en vano la portería de Rodrigo Muñoz.
Miguel Samudio y Brian Montenegro estuvieron cerca pero no tuvieron tino para lograr el tanto de apertura. el volante guaraní, en dos ocasiones ingresó con velocidad al área chica, pero sus remates salieron desviados.
El juvenil delantero Brian Montenegro, con golpe de cabeza, también tuvo su ocasión pero no estuvo fino con la dirección que imprimió al balón.
Rodrigo Pastorini tuvo la mejor ocasión de poner al frente en el marcador al Wanderers pero su remate fue desviado por el defensor guaraní Gustavo Gómez.
Maximiliano Olivera tampoco aprovechó un centro de Pastorini, y con golpe de cabeza remató a un costado del arco gumarelo.
Este partido de vuelta de la primera fase de la Copa Sudamericana se disputó en el estadio asunceno Nicolás Leoz, de Libertad, ante 5.000 personas.

El Libertad paraguayo encarriló su clasificación a la segunda fase de la Copa Sudamericana al derrotar por 2-1 en su visita al Wanderers uruguayo.
Los paraguayos fueron de menos a más y se vieron beneficiados con un gol en meta propia a los 69 minutos del defensor Martín Díaz.
El Wanderers se fue en ventaja con un tempranero gol de cabeza a los 7 minutos de Federico Rodríguez, pero Libertad empató a los 50 con un tanto de Brian Montenegro.
Ahora los uruguayos deberán ganar el próximo jueves en Asunción, al menos con dos goles de diferencia, una tarea que parece complicada.
Wanderers entró en el partido muy entonado y con muchas ganas, y pronto tuvo su premio ante un sorprendido Libertad, después de que un centro al área fuera rematado de cabeza por Rodríguez.
El zarpazo dejó fuera de combate por unos largos minutos al experimentado cuadro paraguayo, que no se esperaba este escenario ante un equipo a priori más débil.
Los "bohemios", como son conocidos los jugadores de Wanderers, siguieron desplegando un fútbol veloz y atrevido y gozaron de más y mejores oportunidades que sus rivales, que tardaron casi media hora en generar su primera oportunidad, sin contar un claro penal que el árbitro argentino Patricio Lousteau no declaró.
En la reanudación, y bajo un torrencial aguacero los paraguayos parecieron desperezarse y, tras recuperar una serie de balones en el centro del campo generaron más oportunidades en cinco minutos que en toda la primera mitad.
Y así llegó el golazo de Montenegro, que recién ingresado en la cancha enganchó un tremendo disparo desde casi 30 metros imparable para el arquero uruguayo (m.50).
Wanderers no se replegó y el encuentro se convirtió en un entretenido intercambio de ataques y contraataques, en los que Libertad, muy crecido, llevaba la mejor parte.
Con Wanderers ya sin chispa y un poco desconcertado, Libertad puso todo en el ataque y pronto el segundo gol cayó del lado paraguayo, con un córner que el defensor Díaz introdujo en su propia portería (m.69).
Los paraguayos mantuvieron su dominio y no dejaron acercarse a los locales en los minutos finales pese a sus intentos.